sábado, 12 de julio de 2008

¿Qué vas a hacer?

Cada vez hay más noticieros, o más informativos, como los quieras llamar. ¿Por qué cada vez hay más?, ¿realmente la gente quiere estar tan informada? Creo que no.
A la gente no le interesa demasiado la información, lo que sí le interesa es que le digan cómo sigue su vida. Cómo seguimos.
Nos importa poco la vida de Bush, la bolsa de Pekín o los muertos en Irak. Me animaría a decir también que nos importa poco y nada qué es lo que hacen los diputados y los senadores en el Congreso, los planes de Macri o los resultados de Scioli. Lo único que nos importa es saber cómo toda esa información tiene influencia en nuestro futuro inmediato.
No nos importa la campaña de Macri, ni tampoco le exigimos un informe de lo que está haciendo, lo que nos importa es el resultado inmediato, si los pozos están tapados, si el Obelisco está iluminado, qué hay de nuevo en la ley de alcoholemia o si se puede fumar o no en los bares. Lo mismo en la provincia. No importan los planes sino lo que ya está hecho, si se puede llevar un poco de porro, si es tenencia para consumo personal o vamos en cana, si arreglaron las rutas o si agarraron a los chorros.
Pero los planes y la información diaria, el pedido de cuentas, el minuto a minuto, ni nos va ni nos viene. Hay una inmadurez cívica y política muy palpable, la de encandilarnos durante la campaña, luego votar con fe de adolescente e inmediatamente querer los resultados ¡ya mismo!, como los chicos. Hablo de esto porque pienso que la gente no vota para mejorar el país, la gente vota para mejorar su propia vida.
Su vidita, chiquitita y personal. Su metro cuadrado, su quintita. Lo que no está del todo mal. Pero el voto es egoísta. No estoy tan seguro de que al país como un todo le convenga nuestro voto. El voto tiene un peso muy personal, está circunscripto a nuestras necesidades más urgentes. Nada más. Eso es todo.
Pero volvamos ahora al informativo. ¿Nos interesa realmente el estado de las cosas? ¿O solamente necesitamos saber cuál es el próximo paso para calmar nuestras ansiedades?
Cuando nos enteramos de un accidente poco nos importa quién murió, sino qué calle tenemos que agarrar. Solamente nos importa la niebla el día que tenemos que viajar en avión y nos importa que Mar del Plata esté soleada si es que salimos al día siguiente.
Si no estás en Bariloche, ¿te importa cuánta nieve hay en la cumbre? ¿Viste cómo es? Lo único que escucho en la ciudad a cada rato es que uno que le pregunta al otro a cuánto cerró el dólar, otro que le dice a uno que le conviene comprar euros, o varios que tratan de adivinar si va a haber otro corralito o dejamos la plata tranquilos en el banco, que si esto tiene salida, que si se va todo a la mierda, que si me voy de vacaciones de invierno o me conviene quedarme...
Lo inmediato,¿qué hago ya?, en el ahorita, como dicen los mexicanos…Dame un guiño. Avísame qué vas a hacer para saber qué hago yo.
Eso es lo único que importa. Es como cuando estamos manejando, lo único que le pedimos al de adelante es que nos haga señales de lo que va a hacer. Esto es sano y hasta necesario.
No está mal avisar.
En realidad la idea de la columna de hoy surgió porque por no poner un guiño casi me morfo al de adelante antes de ayer. Las señales de lo que vamos a hacer o va a hacer el otro son muy importantes para saber cómo proceder con nuestras vidas. Ya sea en un futuro lejano o presente, de repente. Dame un guiño, por favor, poné las balizas, sacá la mano, arreglá las luces de stop y prendé las bajas, pero decime algo, dame unos segundos de ventaja para poder decidir sobre mi vida.
Los jugadores de truco me entenderán más que nadie, ellos saben lo importante que son las señales, lo indispensable que es para ganar un partido avisarle al otro las cartas que tenemos. Avisarle al otro o meramente darle una idea de nuestra próxima acción evita peleas, roces, catástrofes, accidentes, matrimonios y muertes.
También evita viajes al divino botón cuando al mozo le hacemos la seña de la cuenta y está lejos. El tachero nos prende las altas para decirnos que nos vio cuando estamos a ochenta metros de distancia y le sacamos el brazo para que pare. Cuando está todo bien nos levantan el pulgar, nos lo bajan cuando está todo mal, nos tiran besos al aire cuando nos quieren y nos sacan el dedo “fuck you” para mandarnos a la mierda.
La sociedad está llena de señales, un café ya saben cómo es, espera un cachito la tienen ¿no?, después te llamo ni hablar, y apúrate también. Todo con las manos y sin emitir
sonido.
Dame un guiño, levantá la ceja, cerrá los ojos, pero hacé algo. Es injusto que no hagas nada y sigas solito para adelante sin darme la oportunidad de protegerme. Avisar es considerar. Condeno con este escrito a los que no avisan. Son unos traicioneros.
Dame un guiño, no seas malo. Esta buenísimo esto de dar señales, créeme. Mirá, por ejemplo, si estás de novio y el otro te va dando señales de que se está cansando, podés armar tu trinchera y no salir tan mal herido. También está buenísimo que en el laburo te avisen un mes antes de rajarte. En una fiesta o en un boliche está buenísimo que esa persona que te querés llevar a fifar no te haga bailar al pedo… sí, de eso se trata, de que no nos hagan perder el tiempo.
De que no nos hagan vivir al pedo. De que nos dejen disponer de nuestro tiempo. De que no nos hagan chocar. De que no nos hagan desayunarnos de golpe con una sorpresa insospechada. De que nos liberen. ¿Qué te cuesta avisar? Dame un guiño.
Por algo los autos vienen con tantas luces de distintos colores, por algo el código morse, por algo las banderas en la náutica, por algo las caras de póquer en la nada y las caras de algo en los negocios.
Por algo agitamos los brazos y por algo los Beatles compusieron “Help!”. Es saludable un gobierno comunicando, son necesarios los funcionarios informando. Es más efectiva la seña al pie, el guiño, la tarjeta amarilla y la carta documento. Te dan tiempo y en cierta forma como decía uno en un libro: el que avisa no traiciona.
Es clarísimo, háblame, decime, informame, guíñame, mandame un telegrama, escribime en la pared del baño o dejame un papelito en el bolsillo, pero avisame. Apagá la CNN, TN y C5N y hablame.
Mirame a los ojos y decime qué vas a hacer. No te pido un informe, sólo un guiño. No me des un balance, levantame la ceja. Me hacés un favor, me salvás la vida…
Acordate, el que avisa no traiciona, y ahora completá la frase vos, el que no avisa…
FERNANDO PEÑA
Fuente: Critica de la Argentina.

8 comentarios:

emi dijo...

Lei esta crónica por internet y la volvi a releer acay me causo tanta gracia como la primera vez que la lei.
Que loco y que ordinario resulta a veces Peña, pero nadie mejor para dejar las cosas en claro.

Mmmm si y vos dame la señal cuando te vas, asi no espero como pelotudo.

Te quiero gila!!

Anónimo dijo...

Nena hace siglos que no te leo, a ver si te conectas a la madrugada como en viejos tiempos.

Un grande Peña como siempre!!!


te quiero muchio.

Angelita

myownworld dijo...

jaaaaaa veo q lo arreglaste!!
un capo fer
MI ÍDOLO desp de cristian!
jajajajajajaa
te amo pulmon
Intenta INSULTAR un poco menos!!
besos

saltamdq dijo...

es groso el autor de la nota...
más groso aún, el que lee y la interpreta...
pero mucho más, la persona que colocó esta opinión en su propia página!!.

TE QUIERO MUCHO AMIGA!!!...

Besos

Poker de Ciegos dijo...

Soy grosa por donde me mires amigo mdq. jajaja.

saltamdq dijo...

Devolviendo gentilezas…pase por acá y también firme…

Ahora…no tenés cara, me pedís que actualize mi blog y por casa como andamos!?...ja. Me pedís que le ponga chirimbolitos, y es en uno de los pocos blog que podés escuchar música (seleccionando el artista que quieras) y escuchar infinita cantidad de canciones de ese artista o relacionados…que tal!?...como que te quedó el ojo!?...jaja.

Besos amiga, cuidate!

…y espero de corazón que estes muchisimo mejor!!.

Más besos.

Poker de Ciegos dijo...

Ja pero los inutiles como yo no sabemos usar esos chirimbolos.

te quiero amigo mdq

Anónimo dijo...

bueno vale, despues de unas pocas horas de conocerte ya hicimos de tu blog que era un fiat 600 un casi BMW... la verdad que es un placer haber conocido una personita como vos! un beso enorme y arriba POKER DE CIEGOS...